Un buen puñado de empresas, entre las importantes del sector tecnológico, está desarrollando conjuntamente un nuevo modelo de seguridad al que denominan computación confidencial y que tiene por objetivo proteger los datos en todas las formas en las que se presentan.

Parece que ya empieza a estar muy claro que quienes mejor están aconsejando en materia de gestión racional de la actual pandemia, lo hacen intentando combinar la respuesta sanitaria con la económica, de forma que ninguna de las dos rebase límites de irreversibilidad.