Otra de caídas en el servicio (Revolut y demás)
Llevaba tiempo sin dedicar estas líneas al análisis sobre caídas de servicio asociadas a data centers y entornos similares y ayer, como conocedor de que me apasiona el tema, el propio sector aprovechó que era mi cumpleaños para presentarme un par de sucesos, el primero de ellos como analista, y el segundo directamente como afectado.
Como el día era el que era, nos tenía reservada una importante incidencia global con la caída de determinadas infraestructuras de Google Cloud en la región de Londres que afectó principalmente a servicios digitales de muchas empresas, por ejemplo Revolut, HSBC y Lloyds Bank (acceso a la aplicación, pagos con tarjeta, transferencias), y dejó inoperativos al menos a 38 servicios internos del Google Cloud, incluyendo los sistemas de almacenamiento, redes y bases de datos, en un incidente que se extendió durante 7 horas y 52 minutos, e impactó especialmente en el Reino Unido, Alemania, España y Francia.
Google atribuyó el episodio a un problema energético, aunque la magnitud y duración de la caída despertaron especulaciones sobre un posible ataque híbrido. No hubo confirmación de esa hipótesis y la empresa señaló un fallo técnico mientras sus ingenieros trabajaban para restablecer los servicios.
Como siempre, para la ocasión, y tirando de manual, Revolut aseguró que “el dinero y los datos de nuestros clientes están completamente seguros”, al tiempo que pedía disculpas por los inconvenientes causados.
Por otra parte, a primera hora, y con cita previa confirmada, la realización de un simple trámite con la Administración Pública me fue imposible, pues el sistema se encontraba inoperativo, su resolución incierta, y una cola que superaba ya las 50 personas.
Al parecer, las principales webs del Gobierno vasco se habían caído debido a un problema en el almacenamiento en la nube de Euskadi.eus, de la que dependen otras plataformas. Los técnicos consiguieron restablecer el servicio después de seis horas, comenzando a retomar poco a poco la normalidad.
Desde Gobierno vasco se indicó que el problema fue debido a que varias máquinas “entraron en bucle”, pero que el problema ya estaba solucionado, así como otras frases de manual entre las que se indicaba, también, que el error informático no había producido «incidencias graves ni reseñables».
Las conclusiones que se extraen de estos sucesos nos llevan a considerar que, una vez más, parece que la alimentación eléctrica confirma por qué sigue estando en cabeza de las causas de caídas. También ponen en el foco en la ausencia de redundancias, bien por la vía electromecánica o por la propia de la parte IT (quienes no están dentro del mundillo presumen que, en empresas de esta dimensión, es esperable la existencia de sistemas redundantes capaces de evitar interrupciones generalizadas).
Por último, indicar que no consta relación alguna entre el episodio de Google y la avería de los servicios digitales del Gobierno Vasco. Y para mí, la explicación de “entrar en bucle” me parece que tiene mucha más “chispa” para el día de mi cumpleaños y no sólo cuando se aplica a las máquinas.