El viaje fantástico o el chip prodigioso

Son el título de sendas películas, la original de 1966 con una estelar Raquel Welch y el remake de 1987 (Martin Short, Meg Ryan) respectivamente, con un denominador común en el hecho de que una cápsula tripulada y miniaturizada se introduce en un cuerpo humano y circula por su interior con múltiples vicisitudes.

Pues bien, esa ciencia ficción, a día de hoy, resulta cada vez más ciencia y menos ficción. De momento, lo de la miniaturización humana está sin resolver, pero el resto se encuentra en proceso y muy avanzado, por cierto.

Las píldoras multifunción ya disponen de un programa de desarrollo concreto y los pasos se están dando de una forma clara.

Según se acaba de publicar, la evolución que supusieron, a comienzos de este siglo, las videopíldoras como reemplazo de las incómodas endoscopias, y que hoy suponen una rutina médica, está dando un gran paso hacia adelante con la incorporación de funciones extra que van a permitir la administración al paciente de píldoras que no sólo visualizarán la situación real de los órganos, sino que serán capaces de aportar la medicación oportuna de forma local evitando efectos secundarios en otras partes del cuerpo, así como tomar muestras para ser analizadas (biopsia) una vez que la cápsula describa el ciclo completo y “salga” de nuevo al exterior.

Existen todavía muchos retos por salvar, como el tema de la alimentación de la electrónica (micropilas o baterías cargables desde la misma flora intestinal), la miniaturización en sí misma, la biocompatibilidad o la propia fiabilidad del sistema (blindaje ante ruido e interferencias), pero la carrera está lanzada y los progresos constatables.

Qué lástima que Raquel Welch ya no esté con nosotros. Habría disfrutado viendo cómo su personaje cobraba vida real propia. Por cierto, los responsables del casting para el “Viaje Fantástico” tampoco se comieron mucho el tarro eligiendo para entrar al cuerpo al mismísimo “cuerpo”.

¡Cosas que tiene la vida!