RETROFITAR
RETROFITAR → No, no existe.
Al menos no en el diccionario.
Pero si trabajas en el mundo de los Data Centers, probablemente sepas con exactitud qué significa antes incluso de terminar de leer esta frase.
Porque hay palabras que nacen por necesidad. Verbos que aparecen cuando la realidad va más deprisa que el lenguaje. Igual que un día empezamos a googlear, a escanear o a wasapear, quizá haya llegado el momento de empezar a retrofitar.
¿Y qué significa retrofitar?
Para mí, es mucho más que ejecutar un retrofit.
Es coger una infraestructura que sigue teniendo valor y prepararla para responder a un mundo que ya no es el mismo que cuando fue concebida.
No se trata de empezar de cero.
Se trata de conseguir que lo que ya existe siga teniendo mucho futuro por delante.
Hace ya muchos años, Ken Brill, fundador de Uptime Institute, dejó una frase que hoy sigue siendo una de las mejores lecciones que puede recibir cualquiera que trabaje en este sector:
“The greenest Data Center is the one that never gets built.”
La traducción literal habla del Data Center “más verde”. Pero el mensaje va mucho más allá de la sostenibilidad.
Antes de pensar en construir uno nuevo, pregúntate si ya has aprovechado de verdad el que tienes.
Porque un retrofit bien planteado puede aumentar la capacidad, mejorar la eficiencia energética, adaptarse a nuevas densidades de potencia, incorporar nuevas tecnologías y alargar la vida útil de una infraestructura durante muchos años.
Construir un Data Center nuevo siempre llama la atención.
Conseguir que uno existente siga siendo competitivo veinte años después… eso ya es otra historia.
Porque los Data Centers cambian constantemente. Cambian las cargas de trabajo, cambian las densidades de potencia, cambian las exigencias de eficiencia energética y cambian las necesidades del negocio. Lo que ayer era suficiente, hoy puede quedarse corto.
Sin embargo, eso no convierte una infraestructura en obsoleta.
La convierte en candidata a ser retrofitada.
Y ahí es donde empieza el verdadero reto.
Porque retrofitar no consiste únicamente en sustituir equipos. Consiste en hacerlo mientras el Data Center sigue vivo, sigue prestando servicio y sigue soportando procesos críticos.
Un Data Center no cierra por reformas. No puede colgar un cartel de “Cerrado por obras. Volvemos en septiembre.”
Cada intervención debe convivir con una instalación que continúa operando las 24 horas del día. Cada cambio requiere planificación, coordinación y una ejecución impecable para que la evolución de la infraestructura pase completamente desapercibida para quienes dependen de ella.
Quizá por eso me gusta pensar que retrofitar no es solo un verbo técnico, es una forma de entender la evolución de los Data Centers. Porque, muchas veces, el futuro no empieza construyendo algo nuevo, empieza teniendo la humildad de reconocer todo el valor que ya existe. Y la inteligencia para sacarle mucho más partido.
Retrofitar no consiste en cambiar un Data Center. Consiste en conseguir que cambie sin dejar de ser el Data Center en el que todos confían.
Christian Lipperheide
Estrategia & Desarrollo en PQC
