Nuevos emplazamientos para los data centers
En la búsqueda de emplazamientos en los que los data centers puedan salvar las restricciones de todo tipo que se les presentan habitualmente, de vez en cuando se presentan soluciones rompedoras, una de las cuales ha sido publicada hace unas pocas semanas. Se trata de la aplicación como centro de datos, y en concreto para su aplicación en el desarrollo y despliegue de la IA, de turbinas eólicas off-shore.
La startup americana Aikido Technologies ha propuesto el alojamiento de data centers en los tanques que soportan la flotación de las plataformas, con un primer prototipo de 100 kW en el Mar del Norte (costa de Noruega) para finales de este mismo año, al que podrá seguir otro de entre 15 y 18 MW en la costa de Gran Bretaña para 2028.
A diferencia de otras plataformas que van ancladas al lecho marino, esta solución se basa en plataformas flotantes que disponen de tres “patas” cada una de ellas con un lastre que se sumerge unos 20 metros. Los data centers irían colocados en la parte superior de esos tanques (cada tanque con una potencia instalada de 3 a 4 MW), mientras que la inferior, separada de la superior por una cámara de seguridad, se encuentra rellena de un agua que, convenientemente utilizada, permite la adopción de altas proporciones de freecooling.
Como siempre, la creatividad viene empujada por la necesidad y, en este caso, el rápido crecimiento en la demanda de potencia para los data centers, el interés general de producción de renovables y la ausencia de espacios disponibles, llevan a una solución donde la energía se genera allí mismo (hay complemento de baterías para almacenamiento y de conexión a red como respaldo) y no existe restricción en el uso de tierra, ni el efecto NIMBY en lo que a lo social respecta. Es decir, seguro, rápido y barato.
Claro está que no es oro todo lo que reluce, por lo que aún quedan flecos por resolver y grandes retos para hacer de esta iniciativa algo redondo. Entre otros, la convivencia con un entorno marino altamente corrosivo o el hecho de que el “liquid cooling” no puede cubrir completamente las necesidades del centro (de momento no existen soluciones disponibles comercialmente para los switches Ethernet que conectan las GPUs, por lo que la refrigeración de esa parte se va a realizar por métodos “convencionales”)