La simpatía y la ósmosis
La realidad, bien distinta, establece una clara relación de estos sucesos con diversas características de las instalaciones como la distorsión armónica, las sobretensiones transitorias y, en mayor medida, con los circuitos de tierra y la conexión a tierra del sistema. Son más de 25 años resolviendo casos particulares y, por lo menos en este escenario, la simpatía no es un componente de la ecuación.
Otro proceso por el cual se produce una modificación en el estado de las cosas, otra especie del “ya que estoy aquí….”, es la ósmosis, consistente en el paso de un disolvente a través de una membrana semipermeable, sin que sea necesario para ello la aportación de energía alguna.
Pues bien, como en muchas otras facetas de la vida, tanto en la ósmosis como en la simpatía, existen los fenómenos contrarios y, si particularizamos en el mundo de los data centers, podemos observar cómo, mientras la ósmosis inversa tiene sus aplicaciones, por ejemplo, para limpieza en procesos evaporativos, la simpatía inversa no sirve para nada, aunque existan algunos renombrados ejemplos que sí que consumen energía, tanto propia como, sobre todo, ajena.
¡Venga, colegas! Llevemos la simpatía a su auténtico terreno y fomentemos el buen rollo. Además, el humor sano no consume energía y facilita enormemente la vida (trabajo incluido).
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