Un buen puñado de empresas, entre las importantes del sector tecnológico, está desarrollando conjuntamente un nuevo modelo de seguridad al que denominan computación confidencial y que tiene por objetivo proteger los datos en todas las formas en las que se presentan.

Hemos comentado, ya varias veces, la evolución en el grado de integración de los transistores en los microprocesadores y el ritmo de crecimiento que ha seguido, durante más de medio siglo, cumpliéndose casi exactamente la predicción de Gordon Moore, hecha en 1965 y conocida como Ley de Moore.