¿Alcanzará China la exaescala en 2020?
Muy recientemente, hemos podido leer, publicado por DCD, un artículo en el que se anuncia la llegada de la exaescala con el supercomputador “El Capitán”, que alcanzará en 2023 los 2 exaflops en pico de funcionamiento.
Los últimos suspiros de la Ley de Moore
Hemos comentado, ya varias veces, la evolución en el grado de integración de los transistores en los microprocesadores y el ritmo de crecimiento que ha seguido, durante más de medio siglo, cumpliéndose casi exactamente la predicción de Gordon Moore, hecha en 1965 y conocida como Ley de Moore.
Los rankings en supercomputación
Muy de vez en cuando suelo echar un vistazo a esas clasificaciones que se publican periódicamente sobre los centros de supercomputación, donde, a la vista de las mareantes cifras mostradas, nos deja una idea bastante clara del lugar en el que nos encontramos.
Nuevas tecnologías de baterías
Las baterías de ion-litio reúnen una importante capacidad de energía con un ciclo de vida apreciablemente alto, pero tienen una peligrosa tendencia a estallar.
La permanente búsqueda de mejoras en la latencia
Me suelo fijar bastante en lo que, en relación con la latencia en la transmisión de datos, llega a mis manos, y entre lo último, existen dos noticias entre las que percibo un enorme contraste.
Nuevas tecnologías para climatización supercool en entornos de confort
¿Por qué climatizar todo un edificio cuando sus ocupantes podrán hacerlo de forma individual creando su propia burbuja?
Nuevas vías para el almacenamiento de energía renovable
Parece que el futuro está abocado a realizar el almacenamiento de energías renovables en grandes bancos de baterías de ion-litio, pero de momento no debemos olvidar la realidad actual.
A vueltas con la Ley de Moore
Los científicos confían en que materiales en 2D como el grafeno o el bisulfuro de molibdeno permitan construir microchips más complejos lo que posibilita a Moore seguir vigente.
El paso a la Exaescala ya lo tenemos a la vista
Estamos hablando de un trillón de operaciones por segundo (un millón de trillones en la versión anglosajona), es decir, la super-supercomputación.