Disponibilidad de potencia para los data center. Artículo de ASHRAE

Hace todavía unas pocas semanas, en la revista oficial de Ashrae se publicó un interesante artículo sobre la problemática actual de la alimentación eléctrica a los centros de datos.

Partiendo de la consideración sobre cuál ha ido siendo el porcentaje que el sector supone dentro del consumo global USA, desde niveles inferiores al 2% publicados por el LBNL en sus informes de 2007 y 2016, hasta un valor del 4,4% en el de 2024, se anuncia un crecimiento para 2028 en el que se puede alcanzar un nivel entre el 6,7 y el 12%, lo que equivaldría a toda la producción de eólica de 2024 y ligeramente por encima de la producción nuclear en USA de ese mismo año.

Independientemente de las mejoras de los últimos años en la red, la mayoría de ellas debido a la incorporación de renovables y al gas natural (mientras la producción nuclear, el petróleo y la hidroeléctrica convencional se han mantenido estables, se ha eliminado el carbón) el crecimiento en la demanda es lo suficientemente importante como para impactar tanto a la generación como a la distribución.

Y son tres los campos en los que habrá que trabajar para deshacer ese nuevo “nudo gordiano”. El primero en la mejora de la red (ver “Mejora en la capacidad de las líneas de transporte y distribución”) donde, en muchos casos, la barrera no está tanto en los límites de la generación sino en los tiempos para los permisos, las mejoras en la transmisión y la construcción de subestaciones.

El segundo campo se encuentra en el propio lado del operador, en la parte conocida como “behind the meter” y ahí la estrategia es la de autogeneración, principalmente a base de generadores de gas natural diseñados para funcionar en modo continuo. Aquí la barrera la define la llegada de tuberías, mientras que la alternativa de producción nuclear, aunque claramente viable, aún se enfrenta, en el corto plazo, a limitaciones regulatorias.

El tercer campo se encuentra asociado a las cargas flexibles y las ya conocidas como Power Plants Virtuales (VPP) consistentes en una mezcla de medidas para la reducción de la demanda (migración de cargas a otros centros), incremento de la producción propia y el uso de almacenamiento para cubrir picos de demanda.

La conclusión es que se van a necesitar estrategias nuevas y disruptivas para resolver los problemas de capacidad, tanto por el lado del suministro como por el de la operación. Y a la mayor brevedad.