El proyecto ADI Data Center Euskadi diseñado por PQC coloca su primera piedra.
Este nuevo proyecto tecnológico-industrial ADI Data Center Euskadi centrado en la seguridad, disponibilidad, conectividad y sostenibilidad de las infraestructuras para los servicios de información, contempla dos fases con 1 MW de potencia IT por cada una de ellas y con una superficie total construida de 3.500 m2 en el Parque Científico y Tecnológico de Ezkerraldea- Meatzaldea, en Abanto (Bizkaia).
Además, el diseño del Atlantic Data Infrastructure – Data Center Euskadi, desarrollado por PQC recibió, en los meses de verano, la certificación del Uptime Institute correspondiente al mayor grado de topología, es decir, la de tolerancia a fallos.
Como indicábamos en anteriores publicaciones, la proximidad a las instalaciones de Petronor-Repsol en Muskiz hace especialmente atractivo este emplazamiento en materia de sostenibilidad, habida cuenta de que en esa planta ya se produce de forma habitual el HVO, combustible que reduce de forma muy notable las emisiones, y desde ella también partirá el corredor del hidrógeno.
En el acto inaugural el Lehendakari se mostraba convencido de que el centro Atlantic Data Infrastructure-ADI ofrecerá una alternativa “cercana, solvente, y económica” para el tejido industrial vasco, que evitará que el almacenamiento de datos se convierta en una barrera para el desarrollo de la digitalización de las empresas.
“Hablamos, en definitiva, de un sistema kilómetro cero con una tecnología digital de vanguardia y enraizado en Euskadi”- finalizaba en su intervención.
Desde PQC no podemos sentirnos más orgullosos de haber participado en el desarrollo de este proyecto puesto que, además, se trata del primer data center con participación pública en recibir en España la certificación en el máximo nivel de topología (Tier IV) teniendo, además, como objetivo prioritario, la obtención de la certificación LEED Platinum y siendo premiado en los Data Center Market Awards 2023 como CPD de nueva construcción.
Hay muchos y maravillosos ejemplos de ello, aunque también hay que decirlo, no es oro todo lo que reluce.Un dicho que conozco desde niño es aquel que afirma que:
"Quien nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja
Ni come, ni bebe, ni chupa, ni besa."
No seré yo quien discuta sobre el efecto de los nísperos en las papilas gustativas, ni porfiaré por demostrar conveniencia alguna en el hecho de chupetear un espárrago. O sea que, en lo de comer y chupar, podríamos estar incluso de acuerdo. Ahora bien, el resto de las materias es harina de otro costal.
Creo que seré comprendido si acoto el campo del beso a la vieja, afirmando que, si la relación mutua y el tipo de ósculo son los apropiados, puede ser, incluso, una de las cosas más bonitas y enriquecedoras.
Pero lo que no estoy dispuesto aceptar bajo ningún concepto es que se miente la cerveza como sinónimo de cosa baladí.
Hace ya un tiempo que me encontré con un antiguo compañero que había adelgazado notablemente y en un periodo de tiempo más bien corto. No recuerdo muy bien cuál fue el régimen que siguió, pero de lo que sí me acuerdo es de la condición que le puso al nutricionista: “Cualquier cosa te acepto menos que me quites la primera cerveza del viernes por la tarde”.
Decía mi padre que vino y whisky sólo hay de dos tipos: el bueno y el “cojonudo”, a lo que yo añadiré la cerveza, sobre todo esa primera del “finde”, y tomada en el bar, cosa que, como todo el mundo debería saber, no es lo mismo que hacerlo en casa.
El refranero popular es, normalmente, fuente de sabiduría, pero en esto se ha quedado más bien cojo. Y para rematar la faena, llega la segunda ola de la pandemia y van y nos cierran los bares.
¡Maldita pandemia!
